La Asociación Alto Guadiana Mancha ha participado en el II Congreso Paisaje Cultural del Campo de Montiel, celebrado entre las localidades de Pozo de la Serna y Alhambra del 22 al 24 de mayo. Un encuentro que reunió a instituciones, asociaciones, expertos, entidades culturales y representantes del territorio para reflexionar sobre el presente y el futuro de una comarca con una enorme riqueza histórica, patrimonial, ambiental y social.
En representación de Alto Guadiana Mancha asistió su gerente, Agustín Alonso, quien intervino en la Mesa de Desarrollo Sostenible, centrada en el análisis del presente y futuro del Campo de Montiel y en la búsqueda de acciones concretas para avanzar hacia un modelo territorial equilibrado, sostenible y con oportunidades para la población local.
El congreso también contó con la participación de Francisco Gómez Horcajada, de la Asociación Alhambra Tierra Roja, entidad integrada en la Junta Directiva de Alto Guadiana Mancha, que intervino en la mesa dedicada al paisaje y la caminería histórica.
Un encuentro para impulsar el Paisaje Cultural del Campo de Montiel
El II Congreso Paisaje Cultural del Campo de Montiel tuvo como objetivo seguir avanzando en el reconocimiento, protección y promoción de los valores que definen a esta comarca. Durante varias jornadas se abordaron cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible, la conservación del patrimonio material e inmaterial, la caminería histórica, la protección del paisaje, la literatura del Siglo de Oro, la presencia del Quijote en el territorio y la necesidad de reforzar la identidad cultural del Campo de Montiel.
El encuentro fue organizado por el Ayuntamiento de Alhambra, la Asociación Alhambra Tierra Roja, la Asociación de Amigos del Campo de Montiel y Campo de Montiel Origen del Quijote, con la colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial de Ciudad Real. También participaron numerosas asociaciones y entidades culturales vinculadas a distintos municipios de la comarca.
La programación incluyó ponencias, mesas redondas, debates, visitas al patrimonio local y propuestas encaminadas a reforzar el trabajo conjunto para que el Campo de Montiel pueda avanzar en su reconocimiento como Paisaje Cultural.
La participación del gerente de Alto Guadiana Mancha
Agustín Alonso, gerente de Alto Guadiana Mancha, participó en la Mesa de Desarrollo Sostenible, celebrada en Pozo de la Serna, junto a representantes institucionales, técnicos y profesionales vinculados al desarrollo territorial.
Su intervención se centró en una idea clara: los territorios rurales no pueden entenderse desde una única mirada. Para comprender su potencial es necesario observarlos como un conjunto de capas territoriales que se superponen y se complementan.
Desde esta perspectiva, Alto Guadiana Mancha defendió una visión integradora del territorio, donde el desarrollo económico, el patrimonio, la cultura, el medio ambiente, la formación, el turismo y la calidad de vida deben avanzar de forma coordinada.
Las capas territoriales como forma de entender la comarca
Durante su intervención, el gerente de Alto Guadiana Mancha explicó que un territorio rural puede entenderse como una suma de distintas capas.
La primera es la capa municipal. Cada pueblo tiene su propia personalidad, sus recursos, sus empresas, sus asociaciones, su patrimonio y una manera particular de relacionarse con el paisaje. Desde la filosofía de los programas de desarrollo rural, esta escala resulta fundamental porque todo proyecto debe comenzar desde lo cercano: desde el municipio, sus necesidades y su gente.
La segunda es la capa comarcal de Alto Guadiana Mancha, que representa el ámbito de trabajo del Grupo de Desarrollo Rural. Desde esta escala se impulsan actuaciones relacionadas con el apoyo a pequeñas empresas, la diversificación económica, la agroindustria, el comercio, el turismo, la digitalización, la formación, la innovación y la mejora de los servicios en los pueblos.
A estas se suma una capa histórica y cultural, en la que se sitúa el Campo de Montiel como espacio compartido que va más allá de las delimitaciones administrativas. En ella aparecen elementos como la caminería histórica, el Quijote, Laminium, los yacimientos, la arquitectura tradicional, las plazas históricas, el patrimonio inmaterial y una memoria común que da profundidad al territorio.
Por último, se destacó la capa ambiental y paisajística, integrada por espacios como las Lagunas de Ruidera, Las Tablas de Daimiel, los humedales, los cauces, las microrreservas, la biodiversidad y el paisaje agrario. Esta dimensión es esencial porque conecta la conservación de la naturaleza con la actividad económica, el ecoturismo, la educación ambiental y la calidad territorial.
Todas estas capas, trabajadas de manera coordinada, permiten diseñar proyectos más completos, útiles y comprensibles para la población local.
El papel de los Grupos de Desarrollo Rural
Otro de los puntos destacados de la intervención fue el papel que pueden desempeñar los dos Grupos de Desarrollo Rural, Alto Guadiana Mancha y Tierras de Libertad, como agentes de conexión dentro del territorio.
Alonso subrayó que podemos ayudar a conectar el conocimiento científico con los proyectos locales, el patrimonio con la actividad económica, los ayuntamientos con las asociaciones, las empresas con el territorio, el turismo con el producto local y la conservación con nuevas oportunidades de empleo y emprendimiento.
En este sentido, la cooperación entre grupos como Alto Guadiana Mancha y Tierras de Libertad puede abrir líneas de trabajo compartidas en torno al paisaje cultural, el patrimonio, la caminería, el turismo sostenible, la formación, la digitalización y el apoyo empresarial, siempre desde el respeto a la identidad y estrategia de cada comarca.
Formación, turismo y educación patrimonial
La intervención de Alto Guadiana Mancha también puso el foco en la importancia de formar a quienes cuentan el territorio. En este sentido, se destacó la participación en un proyecto de formación dual dirigido a la obtención del Certificado de Profesionalidad de Promoción Turística Local e Información al Visitante.
Esta formación está orientada a personas y empresas vinculadas al turismo activo, bodegas, almazaras, alojamientos, servicios turísticos y otros sectores relacionados con la promoción del territorio.
Asimismo, se puso en valor el programa de promoción cultural impulsado por Alto Guadiana Mancha, que incluye charlas, talleres y visitas guiadas teatralizadas, con más de 30 actividades desarrolladas en un año. A ello se suma un programa de educación ambiental dirigido a colegios e institutos, centrado en dar a conocer los espacios naturales de la comarca.
Estas actuaciones refuerzan una idea fundamental: para proteger y proyectar un paisaje cultural, primero debe ser conocido y valorado por la población local. Los colegios, institutos, asociaciones, mayores, colectivos culturales, empresas y vecinos tienen un papel clave en esa tarea compartida.
Francisco Gómez representa a Alhambra Tierra Roja
El congreso contó también con la participación de Francisco Gómez Horcajada, miembro de la Asociación Alhambra Tierra Roja, entidad que forma parte de la Junta Directiva de Alto Guadiana Mancha.
Francisco Gómez intervino en la Mesa de Paisaje y Caminería, dedicada al proyecto Caminos del Quijote y a los senderos históricos del Campo de Montiel. Esta mesa permitió compartir trabajos, recorridos y propuestas vinculadas a la recuperación y puesta en valor de los caminos históricos que atraviesan la comarca.
Su participación refuerza la implicación del tejido asociativo local en la defensa del patrimonio, la memoria territorial y la identidad cultural del Campo de Montiel.
Un programa centrado en patrimonio, paisaje y desarrollo sostenible
A lo largo del congreso se abordaron distintos bloques temáticos relacionados con el futuro del Campo de Montiel. Entre ellos destacaron el desarrollo sostenible, el paisaje y la caminería, el patrimonio inmaterial, la cultura y la literatura, y el patrimonio material.
Uno de los momentos destacados fue la participación telemática de Manuel Roberto Guido, consultor científico y colaborador de la Unesco, quien expuso la experiencia del Valle de Orcia, en la Toscana italiana, reconocido como Paisaje Cultural y Patrimonio de la Humanidad. Su intervención permitió conocer un ejemplo internacional de conservación, valorización y desarrollo ligado al paisaje.
También se trataron propuestas relacionadas con la creación de un Instituto de Patrimonio del Campo de Montiel, la catalogación y recuperación de bienes inmuebles, la puesta en marcha de escuelas taller especializadas, la protección de las Lagunas de Ruidera, el patrimonio arqueológico, la literatura del Siglo de Oro y la promoción turística del territorio.
El congreso concluyó en Alhambra con una mesa dedicada al patrimonio material y con un debate sobre propuestas de protección y recuperación del patrimonio del Campo de Montiel.