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| Plaza
de Puerto Lápice |
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| Molino
de Campo de Criptana |
Después de la comida nos dirigimos a Puerto Lápice donde nos espera su singular Plaza manchega, muy bien conservada, con dos alturas de soportales de madera pintados de color almagre y la conocida Venta del Quijote, donde se fija una de las mejores aventuras de la segunda salida del Quijote. Las ventas eran parada obligada de los viajeros que pasaban por estas tierras, encontrando alojamiento y comida, de ahí que aparezcan mencionadas en varios capítulos del Quijote.
A las afueras del pueblo, dos molinos, testigos silenciosos del tiempo, esperan su
restauración.
Posteriormente, y para rematar la jornada, nos salimos un poco de la comarca de Alto Guadiana Mancha para visitar los molinos de Campo de Crip-tana, sobre un alcor que nos vuelve a presentar la llanura manchega en todo su esplendor, y donde recreamos en nuestra imaginación las gestas de D. Quijote. Aquí fue donde,
creyéndolos gigantes, se enfrentó a ellos. El buen estado de conservación de más de uno y la posibilidad de visitar algún museo son dos buenos
atractivos para terminar la visita.
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