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Puerto Lápice, Argamasilla de Alba y
Villarta de San Juan
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Si
el patrimonio natural -marcado por el
agua- es importante en la comarca del
Alto Guadiana Mancha, el patrimonio
cultural y etnológico bien merece
admiración del viajero. Arquitectura
civil y religiosa, restos
arqueológicos, artesanías,
gastronomía y fiestas populares
invitan al turista a adentrarse por
sus calles y caminos.
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Plaza de Puerto Lápice
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Venta del
Quijote (Puerto Lápice)
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Acercarse
a Puerto Lápice o
Argamasilla de Alba, dos de los
pueblos más conocidos y visitados de
Castilla-La Mancha por su vinculación
al Quijote, permite cambiar por un
momento de época al viajero. La plaza
y la conocida Venta del Quijote en
Puerto Lápice recrean escenarios de
un pasado que permanece en el tiempo.
Aquí se fija una de las mejores
aventuras de la segunda salida del
Quijote.
Por
su parte, la Cueva de Medrano en
Argamasilla de Alba se identifica
tradicionalmente como la Prisión en
que Miguel de Cervantes concibió y
empezó alumbrar la inmortal obra del
Quijote. No se puede dejar de visitar
la iglesia de San Juan
Bautista, que guarda el cuadro exvoto
fechado en 1601 y donado por don
Rodrigo de Pacheco, cuya imagen parece
que sirvió de inspiración a
Cervantes para su Don Quijote.
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Cueva de
Medrano (Argamasilla de Alba) |
Puente
Romano (Villarta de San Juan) |
Villarta
de San Juan cuenta
con un puente romano sobre el río
Gigüela que es el segundo en España
en longitud. Convirtiendo el entorno
en parque fluvial, es además el
comienzo de una ruta de senderismo. En
este municipio destaca, en su
arquitectura religiosa la iglesia de
San Juan Bautista, perteneciente al
gótico tardío, pudiéndose admirar
otros edificios civiles de finales del
siglo XX. Mención especial requieren
La Casona, la Torre del Reloj o la
Fábrica de Los Isla.
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