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Patio del Centro Cultural
“Ciega de Manzanares”
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Otra
teoría opina que el nombre
proviene, como el de tantos
otros pueblos de la zona, de su
original apelativo árabe (dando
a entender que ya existía
entonces), que no era otro que
Mansanares según aparece en un
mapa del Edrisi, y que viene a
significar Caserío del río
(Mansil-Nahar).
Puesto que de su posible origen
árabe poco o nada se sabe,
comenzamos su historia con la
reconquista y, como queda antes
dicho, los asentamientos y
encomiendas de las órdenes
militares. Se sabe que en el
año 1229 comenzó a poblarse,
perteneciendo todavía a la
Orden de Santiago. Pasó a la
Orden de Calatrava diez años
después, y en el año 1352,
contando ya con más de 200
pobladores, fue construida una
muralla que lo circundaba;
probablemente también de estas
fechas data la construcción de
su castillo, llamado Pilas
Bonas, aunque otros
historiadores creen más
probable que sea anterior, del
mismo siglo XIII, construido por
la Orden de Calatrava para
oponer y marcar sus líneas con
el castillo de Tocón
perteneciente a la orden
santiaguista.
El siglo XV parece que fue el de
mayor esplendor para Manzanares,
pues de entonces data la
construcción de su iglesia
parroquial y varias ermitas,
además de experimentar un
notable aumento demográfico.
En los primeros años del
Imperio, Manzanares fue
municipio de los que guardaron
fidelidad a Carlos I frente a
las legitimaciones mostradas por
los Comuneros. No obstante, debe
su título de "Ciudad
Fidelísima" no al hecho
reseñado, sino a su
participación más que notable
durante la guerra contra los
franceses en el siglo pasado |