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Interior de la cueva de
Medrano, donde estuvo
preso Cervantes. Planta
Primera.
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Pero es necesario establecer
un orden cronológico, el inicio
de este largo caminar lo podemos
establecer en la denominada
"Cultura de las
Motillas", ya que en el
término Municipal encontramos
un importante asentamiento de
esta Cultura de la Edad del
bronce en tormo a los años 1700
-1400 a C.
La "cultura de las
Motillas" surge a lo largo
de la cuenca del río Guadiana y
se encuentran diferentes
muestras de su presencia en la
provincia de Cuenca, pero sobre
todo, en toda la zona del centro
y este de la provincia de Ciudad
Real y oeste de la provincia
Albacete. Las llamadas Motillas
son pequeñas elevaciones
artificiales del terreno con una
altura de unos 5 a 10 metros, y
de 50 a 1 00 metros de
diámetro, que surgen en la
llanura fruto de la acumulación
de estratos de un poblado,
similares a los TELLS del
Próximo Oriente, y que
geográficamente se extendieron
por toda La Mancha.
Morfológicamente, las Motillas,
están formadas por una torre
central, que hace a la vez de
eje, y en torno a él aparecen
varios círculos concéntricos a
modo de fortificaciones.
Ejemplos de estos enclaves
culturales son: la Motilla del
Azuer en Daimiel, Los Romeros en
Alcázar, y la de Santa María
en Argamasilla de Alba, entre
otras. Estas acumulaciones son
obra de gentes: que
esencialmente viven de la
agricultura y de la ganadería,
que utilizan, como material, el
bronce para hacer sus
utensilios, y que en los restos
de cerámica se advierte un
claro influjo de la cultura de
El Argar.
A partir del siglo IV de nuestra
era, en toda la península se
vive un momento de esplendor de
la cultura paleocristiana. Son
muy escasos los restos que se
conservan de este momento
cultural, a pesar de lo cual en
Argamasilla de Alba, en el
paraje conocido como Santa
María, han aparecido un fuste
con decoración de hojas y
racimos y otros diversos
fragmentos decorativos, como
columnas e interesantes frisos,
quizás pertenecientes a un
cancel, de época romana o
visigoda, de lo que seguramente
pudo ser un templo
paleocristiano.
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Castillo de Peñarroya
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La época musulmana en toda esta
zona tuvo que estar determinada
en todos los órdenes- tanto
políticos, como económicos,
como sociales por los castillos
de Peñarroya por la proximidad,
y sobre todo por el estratégico
establecimiento, del castillo de
Alhambra.
El siguiente hito histórico
determinante lo encontramos en
la época de la repoblación
definitiva de este municipio,
que la podemos datar a lo largo
de los siglos XII y XIII,
acelerándose, en gran medida,
tras la conquista definitiva de
todo el territorio peninsular
hasta Sierra Morena, tras la
batalla de las Navas de Tolosa
en 1212.
En 1162 el rey Alfonso VIII
donó a la Orden Militar de San
Juan, que se había fundado en
Jerusalén en 1099 las aldeas de
Criptana, Villajos, Quero y
Tírez. Tras esta donación, la
Orden de San Juan se asentó
sólidamente entre los ríos
Záncara y Cigúela, desde Campo
de Criptana a Peñarroya. En
1215 Enrique 1 cede a la Orden
de San Juan, tras la victoria de
Nacas sobre los musulmanes, los
castillos de: Peñarroya,
Villacenteno y Ruidera,
configurándose así el que
será el espacio de la Orden de
San Juan en la provincia.
Entre los años 1230 y 1248, una
vez que el territorio se asienta
tras la definitiva conquista de
1212, se lleva a cabo la
actividad mas importante de
repoblación en toda esta zona.
De esta amplia actividad
repobladora podemos dar cuenta a
través de las Cartas Pueblas
dadas por el Comendador de
Consuegra (capital de la Orden
de San Juan desde 1183 hasta el
siglo XVI, que la capital paso a
Alcázar) a Villacañas, Arenas,
Villarta, Madridejos, Camuñas,
Herencia, Tembleque, Quero,
Alcázar, Argamasilla de Alba,
Turleque, y Urda.
Toda esta amplia zona, como
decimos, se repobló bajo el
directo y personal auspicio de
las Ordenes Militares, en
concreto Argamasilla de Alba fue
repoblado por la Orden Militar
de San Juan y al igual que sus
coetáneas de Calatrava al
Oeste, o Santiago al Sur,
impusieron un tipo de
repoblación de carácter
extensivo, donde la ganadería
ocupaba un papel importante y la
tenencia de la tierra
determinaría, en gran parte, su
cultivo y el paisaje posterior
de la casi totalidad de los
territorios entre los Montes de
Toledo y Sierra Morena.
Todo ello vino a establecer las
bases de una cultura
predominantemente rural que se
visualiza a través de una
amplia serie de monumentos de
singular valor histórico y
artístico a lo largo de su
amplio territorio y un
patrimonio medio ambiental
fruto, también, de los usos de
esa cultura esencialmente
agrícola.
Centrándonos en la enumeración
de elementos de interés
patrimonial histórico
artístico podemos iniciar
nuestra andadura, por la
importancia del elemento en si,
por la Iglesia parroquial
"San Juan Bautista"
que data de la segunda mitad del
siglo XVI- Los planos de esta
iglesia fueron presentados por
Juan de Ornedo en 1542, y
posteriormente continuada en
1587 por el maestro de cantería
Juan de Rigos.
En ellos se establece una planta
de tres naves de similar altura
entre ellas. Con ábside recto.
En la cubierta establece
claramente dos niveles distintos
ya que el primer tramo presenta
una cubierta con bóveda de
nervadura, mientras que el resto
presenta bóveda de crucería.
Los arcos, como elementos
sustentantes, descansan en
amplios pilares cilíndricos con
capiteles de moldura en forma de
anillos, y en columnas en las
naves laterales.
De esta misma época también
podemos destacar la decoración
pictórica que podemos
contemplar en la ermita del
Santuario de Santa María de
Peñarroya, siendo este un
ejemplo mas de los varios que
podemos contemplar a lo largo de
la provincia de decoración
interior con claro estilo de
influencia italianizante, muy de
moda en esta época. En este
mismo lugar y también
perteneciente a esta misma
época podemos contemplar una
interesante talla de bulto
redondo de un Cristo
crucificado.
Del siglo XVIII es la ermita del
castillo de Peñarroya que
guarda en su interior
interesantes muestras de arte
barroco y churrigueresco, de la
que hablaremos más adelante.
Durante el siglo XVIII, en la
división administrativa que
llevó a cabo el ministro
Floridablanca, Argamasilla de
Alba, perteneció al partido del
Gran Priorato de San Juan.
Siguiendo con el elemento
arquitectónico debemos
centramos en 1781 que por deseo
del infante don Gabriel de
Borbón se lleva a cabo el
encauzamiento del rio Guadiana,
desde Peñarroya hasta Miravete,
con el fin de aprovechar al
máximo las aguas de su cauce
poniendo en regadío extensas
zonas de secano y a la vez
conseguir evitar las no deseadas
crecidas del citado río y las
inundaciones que ocasionaba en
Argamasilla y en los pueblos
limítrofes.
En 1783 se inicia el Gran Canal
Priorato de San Juan que
abastecido por las aguas de las
Lagunas de Ruidera, y de los
ríos: Záncara y Cigüela
servirán de columna vertebral
del proyecto de irrigación de
toda la comarca. En 1785, bajo
la supervisión directa de Juan
de Villanueva (máximo exponente
de los postulados neoclasicistas
de la arquitectura española del
momento) se lleva a cabo las
obras de la fábrica de pólvora
de Ruidera.
La obra hidráulica del canal se
complemento a partir de 1936 con
la puesta de la primera piedra
de lo que posteriormente sería
el pantano de Peñarroya.
El ramal de ferrocarril
"Cinco Casas -
Tomelloso" con paso por
Argamasilla de Alba se
construyó en 1912 por la
Compañía de Ferrocarril
Argamasilla de Alba a Tomelloso.
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Interior de la
cueva de Medrano
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Como elemento importante dentro
del patrimonio de Argamasilla
debemos destacar "La Casa
de Medrano" centro cultural
inaugurado el 23 de abril de
1994, y que esconde en sus
sótanos un peculiar tesoro: un
rústica cueva que la tradición
identifica como la prisión en
la que Miguel de Cervantes
concibió y empezó a alumbrar
su inmortal don Quijote de La
Mancha. Esta tradición
antiquísima, se remonta a los
mismos tiempos de Cervantes,
quien la alimentó con la
mención a los Académicos de la
Argamasilla al final de la
primera parte de su obra. Tal
identificación hizo fortuna
entre sus lectores y
contemporáneos, hasta el pnto
de que Alonso Fernández de
Avellaneda sitúa
explícitamente su Quijote
apócrifo en Argamasilla de
Alba.
En esta época, la casa
pertenecía a la influyente
familia Medrano. En 1861, fue
adquirida por el infante don
Sebastián de Borbón para
destinarla a actividades
culturales y un año más tarde
Ribadeneyra realiza en la cueva
su célebre edición del
Quijote, prologada y comentada
por Hartzanbusch. Por entonces
era un caserón manchego con una
edificación en dos alturas
alrededor de un patio y diversas
dependencias distribuidas por el
resto en planta baja. A los
pocos años sufrió un incendio
que la dejó casi en ruinas,
sobre las que se levantó una
edificaicón de una sola planta,
en forma de L, que ocupaba una
pequeña parte del solar. Por
estas fechas (1905), es visitada
por otros nombres ilustres como
Azorín y Rubén Darío, que
consolidan la tradición
cervantina del lugar.
En 1970, pasa a propiedad
municipal y es declarada
monumento histórico. Ante su
estado de irreversible
deterioro, en 1990 el
Ayuntamiento de Argamasilla de
Alba, con la Junta de
Comunidades de Castilla la
Mancha, proyectan una
remodelación del edificio,
ejecutada por la Escuela-Taller
"Casa de Medrano", y
lo dotan de modernas y
funcionales instalaciones para
actividades culturales
(biblioteca, galería de
exposiciones, salón de actos,
auditorio y otras dependencias).
Junto a la cueva-prisión de
Cervantes, el Centro ofrece una
exposición permanente de 17
obras del pintor valdepeñero
Gregorio Prieto.
Dentro de esta rápida
enumeración de elementos de
interés patrimonial también
citar la presencia de la Casa
del bachiller Sansón Carrasco
de importancia legendaria y
popular, Azorín habla de ella o
al menos ilustra la edición de
su libro "La ruta de D.
Quijote". Posee esta casa
un bello patio manchego con
parra, aljibe y una teoría de
cales que convierten al patio
casi en un motivo de
escenografía. Muchos pintores
se han llevado este lugar
evocador en sus carpetas de
trabajo.
Como anécdota podemos decir que
todos los que han habitado ésta
casa, han poseído el apellido
Carrasco. La casa fue puesta a
la venta, y en la prensa se pudo
observar una campaña para su
compra entre varios amigos del
Bachiller Sansón Carrasco.
Actualmente la casa esta
prácticamente en ruinas, no
apreciándose nada de antaño.
Se está estudiando la
posibilidad de restaurarla para
darle el aprecio que se merece,
bien creando una escuela taller,
un módulo de inserción, etc...
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Castillo de Peñarroya
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El Castillo de Peñarroya,
situado a unos 12 kilómetros en
dirección sur. Esta fortaleza
de origen musulmán, fue conquistada en 1198 por las
órdenes coaligadas de Santiago
y San Juan y adscrito
definitivamente a la Orden de
San Juan en 1215. Situado
estratégicamente sobre un
acantilado, en el que se ha
construido la presa de embalse
de Peñarroya, el castillo
conserva dos recintos
amurallados, la torre del
homenaje, cuatro torreones y el
patio de armas, así como los
restos de una antigua ermita o
cripta. Desde el patio de armas
se accede el santuario de
Nuestra Señora de Peñarroya,
patrona de Argamasilla de Alba y
de La Solana, construido en el
siglo XVIII.
En su interior se pueden
contemplar un retablo barroco,
un crucifijo en talla
policromada del siglo XVII,
proveniente del antiguo convento
de los Mercedarios y varios
frescos en sus paredes
laterales. En el camarín de la
Virgen se halla una amplia
colección de frescos con
diversas copias de Murillo y
Rafael. En el área del castillo
comienza el Parque Natural de
Las Lagunas de Ruidera, que se
extiende desde el embalse de
Peñarroya por todo el alto
Guadiana aguas arriba hasta las
quince lagunas situadas entre
los límites de Ciudad Real y
Albacete.
Éste pantano, el de Peñarroya,
abastece de agua a los pueblos
de Argamasilla de Alba y
Tomelloso, así como de riego
por parte de canales creados
para tal fin a los campos de
Argamasilla. También es fuente
de pesca se pueden encontrar
especies como el tiburón de
agua dulce: el lucio, la carpa,
el barbo, el black bass,
percasol y como no, el cangrejo
de río (americano). Hay
especies que podemos considerar
perdidas debidas a la
introducción del gran devorador
(el lucio) en éstas aguas, como
las bogas y los cachuelos, que
ya sólo los podemos ver en las
primeras Lagunas de Ruidera
(actualmente vedadas para la
pesca).
Como un lenguaje paralelo y
simultáneo al de las grandes
expresiones de la arquitectura
podemos citar la presencia de lo
que podemos denominar la casa de
labor urbana, que aunque no
presenta una tipología única y
exclusiva, si presenta una serie
de rasgos que la identifican con
un territorio y con una
ubicación geográfica concreta,
a la vez que representa un valor
etnográfico de la zona en sí
mismo.
Sus espacios se articulan en
torno a un espacio abierto, bien
patio, en la Vertiente de
vivienda, o bien como corral en
la zona especifica de trabajo de
labor. Generalmente suele tener
una o dos plantas y sólo
ocasionalmente tres, cuando esta
se articula como cámara para
guardar enseres varios o bien
como pajar.
El acceso principal suele ser el
zaguán generalmente empedrado
que comunica directamente con el
patio que es el centro y a la
vez articulador y distribuidor
de la vivienda. Si la vivienda
es de dos pisos, en la planta
superior, a través de un
pasillo o corredor, se accede
directamente a las diferentes
habitaciones (Dormitorios,
cocina, etc.) y en la planta
inferior se encuentran las
cuadras para el ganado,
almacenes de aperos y con
frecuencia suele haber en un
nivel por debajo del suelo
bodegas o cuevas que se solían
utilizar para almacenar
alimentos. Si la vivienda es de
una sola altura en trono al
patio se articulan las
diferentes habitaciones que
comentábamos en la planta de
arriba anteriormente y en torno
al corral que articulan los
diferentes espacios que
citábarnos en la planta baja
anterior.
El material de construcción que
suele utilizarse es el tapial y
en mucha menor medida la piedra.
Las paredes, tanto interiores
como exteriores se solían
encalar, y las paredes solo
solían presentar como elementos
diferenciadores los huecos
enjambrados donde se albergan
las ventanas que solían estar
cogidos con yeso. Las cubiertas
siempre a dos aguas, y solo en
raras oportunidades a un agua,
cogidas con tela curva. |